Fundación Mark

Tu tiempo también deja MARKa

Compartir tu tiempo es otra forma de acompañar

Las personas voluntarias fortalecen el trabajo de Fundación Mark con su tiempo, conocimientos, habilidades y compromiso.

 

Pueden participar en ludotecas, eventos, campañas, actividades administrativas y proyectos especiales, siempre de acuerdo con las necesidades de la Fundación y los protocolos de cada institución.

Ser parte del voluntariado Mark no significa solamente asistir a una actividad. Significa prepararse, colaborar con responsabilidad y reconocer que acompañar a niñas, niños, adolescentes y familias requiere sensibilidad, respeto y constancia.

Campañas y actividades desde tu comunidad

Puedes contribuir mediante campañas de sensibilización, colectas, recaudación de fondos y actividades organizadas desde escuelas, comunidades o grupos.

Servicio social y prácticas profesionales

Recibimos estudiantes de diferentes universidades para desarrollar proyectos relacionados con su carrera y con las necesidades de Fundación Mark. Cada participación requiere un proyecto definido, inducción, seguimiento de horas y cumplimiento de los requisitos establecidos por la universidad y la Fundación.

Fundación Mark

¿Qué buscamos en una persona voluntaria?

Las personas que dejan MARKa son personas que:

Fundación Mark

¿Cómo funciona el proceso?

1. Completa el formulario

Compártenos tus datos, ciudad, disponibilidad, intereses, experiencia y la modalidad en la que te gustaría participar.

2. Revisamos tu perfil

Nuestro equipo revisará tu información y las oportunidades disponibles en ese momento. La asignación depende de las necesidades de cada sede o proyecto y de la compatibilidad entre el perfil y la actividad.

3. Participa en la inducción

Antes de comenzar, deberás conocer la historia, causa, modelo de intervención, valores, lineamientos y protocolos de Fundación Mark. La Fundación organiza sesiones de inducción para nuevas personas voluntarias y estudiantes de servicio social.

4. Integra tu expediente con nuestra responsable de área

El proceso puede solicitar: Solicitud de voluntariado, convenio correspondiente, identificación oficial, comprobante de domicilio, documentación adicional de acuerdo con la actividad o institución.

5. Recibe una asignación

Cuando exista una oportunidad adecuada, nuestro equipo te contactará para compartirte la sede, actividad, horarios, responsable y lineamientos correspondientes.

6. Realiza tu primera actividad

Durante tu primera participación contarás con la orientación de la persona responsable de la ludoteca, evento o proyecto.

7. Mantente parte de la comunidad

Daremos seguimiento a tu participación y te compartiremos actividades, resultados, necesidades y nuevas oportunidades para continuar colaborando.

Fundación Mark

Antes de registrarte

Completar el formulario o asistir a la inducción no garantiza el ingreso inmediato a una ludoteca hospitalaria.

La participación depende de:

  • La disponibilidad de espacios.
  • Las necesidades de cada sede o proyecto.
  • El perfil y disponibilidad de la persona.
  • La integración completa del expediente.
  • Los protocolos de cada hospital.
  • La autorización y coordinación de Fundación Mark.
  • El cumplimiento de la inducción y los lineamientos establecidos.

Ninguna persona voluntaria debe acudir directamente a una ludoteca o contactar a pacientes y familias sin una actividad previamente confirmada.

Para formar parte del voluntariado de Fundación Mark es necesario:

  • Tener al menos 18 años cumplidos.
  • Contar con disponibilidad compatible con las necesidades y horarios de la sede, actividad o proyecto asignado.
  • Participar en la inducción de voluntariado antes de comenzar.
  • Integrar la documentación solicitada para el expediente.
  • Cumplir los acuerdos, horarios y responsabilidades asumidas.
  • Seguir los lineamientos de Fundación Mark y los protocolos de cada institución.

Durante la inducción explicamos nuestra causa, modelo de intervención y formas de acompañamiento, así como los protocolos hospitalarios relacionados con seguridad, higiene, privacidad, uso de imagen, convivencia y contacto con pacientes y familias.

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Preguntas frecuentes

¿Necesito experiencia previa?

Dependerá de la actividad. Algunas oportunidades requieren conocimientos o experiencia específicos y otras pueden realizarse después de completar la inducción correspondiente.

La asignación dependerá de tu ciudad, perfil, disponibilidad, los horarios autorizados, el cupo y las necesidades de cada ludoteca o proyecto.

Algunos eventos y actividades especiales permiten una participación puntual. El voluntariado hospitalario requiere mayor continuidad y coordinación; la frecuencia y los horarios se acuerdan de acuerdo con tu disponibilidad, las necesidades de cada sede y los protocolos del hospital.

No. Las fotografías, videos y testimonios solamente pueden realizarse con autorización previa de Fundación Mark, el hospital y las personas correspondientes.

No. Todos los donativos y materiales deben coordinarse previamente para confirmar que sean adecuados, necesarios y permitidos.

Sí. Revisaremos su objetivo, contenido, materiales, duración, experiencia de la persona y relación con nuestro modelo de intervención antes de confirmar su realización.

Tenemos presencia en Ciudad de México, Toluca, Villahermosa y La Paz. Las oportunidades varían según la sede y sus necesidades. También pueden existir campañas, actividades administrativas o proyectos que no requieren presencia dentro de un hospital.

Sí. Las actividades empresariales se coordinan mediante nuestro programa de aliados y voluntariado corporativo.

¿Quieres dejar tu MARKa?

Completa el formulario y cuéntanos cómo te gustaría participar. Nuestro equipo revisará tu información y se pondrá en contacto contigo cuando exista una oportunidad compatible con tu perfil, ciudad y disponibilidad.

La historia completa de Mark

Relato de Sonia Zuani, fundadora y presidenta de Fundación Mark I.A.P.

Mark, el segundo de mis tres hijos, fue diagnosticado con leucemia en 2004, cuando tenía seis años. Durante los dos años que estuvo en tratamiento tuvo que dejar de asistir a la escuela por temporadas prolongadas y acudir frecuentemente al hospital, ya fuera para recibir tratamiento o por alguna de sus secuelas. Estar lejos de su casa y de sus hermanos era una de las cosas que más le dolían.

Mark era un niño muy inteligente, alegre y activo. Como cualquier niño, encontraba cualquier oportunidad para jugar. Sin embargo, el primer hospital donde fue atendido no contaba con espacios en los que las niñas y los niños pudieran jugar o convivir. Su entorno se limitaba a las camas y los pasillos, sin televisión ni juguetes que hicieran más llevadera su estancia.

Después de un año, tras una recaída, tuvimos la oportunidad de atenderlo en otro hospital, donde Mark podía llevar su maleta llena de rompecabezas, pinturas, juegos de mesa, películas y videojuegos. Él hacía partícipes del juego a enfermeras y doctoras, contaba chistes y adivinanzas y, con su alegría, se ganó el cariño de quienes lo rodeaban.

Más adelante viajamos a Estados Unidos en busca de un medicamento experimental que pudiera llevarlo a remisión. Ahí descubrimos un modelo de atención distinto: hospitales en los que la salud emocional, el juego y la recreación recibían tanta importancia como la atención médica. Durante los meses que estuvimos ahí, Mark convivió con el arte, los espacios de juego y el acompañamiento de voluntarios, algo que hasta entonces no habíamos visto en México.

Un día, mientras regresábamos del hospital, Mark me dijo:

  • ¿Sabes qué, mamá? Cuando sea grande voy a tener una fundación y voy a ayudar a niños como yo.
  • ¡Wow, Mark! Yo te voy a ayudar. ¿Y cómo quieres que se llame tu fundación?
  • Mark, como yo.

Días después, Mark compartió ese mismo sueño con una persona que nos estaba ayudando a conseguir apoyos para su trasplante de médula en Estados Unidos. Le dijo que, cuando fuera grande, quería tener una fundación para ayudar a niños como él.

Un día antes de que Mark partiera, esta persona fue a visitarlo al hospital y le prometió que lo ayudaría a hacer realidad su fundación. Entonces le hizo tres preguntas:

  • ¿Cómo quieres que se llame?
  • Mark, como yo.
  • ¿A quién quieres ayudar?
  • A niños como yo.
  • ¿Y cómo los quieres ayudar?
  • Con diversión.

Con apenas ocho años, Mark nos dio el nombre, la causa y la esencia de esta Fundación.
El 22 de febrero de 2006, el mismo día en que Mark partió, quedó constituida Fundación Mark I.A.P. Desde entonces, cada aniversario de la Fundación también honra su vida, su alegría y el sueño que nos confió.

Hoy, su promesa continúa viva en cada ludoteca, en cada juego, en cada obra de arte y en cada niña, niño y adolescente que encuentra un espacio para sonreír, expresarse y sentirse acompañado durante su tratamiento.