Aliados Mark

Cuando sumamos esfuerzos, el acompañamiento llega más lejos.

Cada ludoteca, taller y experiencia que creamos se fortalece cuando una empresa, institución o comunidad decide involucrarse.

Los Aliados Mark

Los Aliados Mark comparten nuestro compromiso con el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes con cáncer. Su apoyo transforma recursos, conocimientos, tiempo y talento en oportunidades para jugar, aprender, expresarse y sentirse acompañados durante su tratamiento.

No existe una sola forma de ayudar. Juntos podemos construir una alianza que responda a las posibilidades de tu organización y a las necesidades reales de nuestros programas.

¿Cómo puede sumarse tu organización?

1. Donativos y campañas con causa

Tu organización puede realizar un donativo único o recurrente, apoyar un proyecto específico o convertir alguno de sus productos, servicios o actividades en una oportunidad para sumar.
Algunas formas de hacerlo son:

Trabajaremos contigo para comunicar la causa de manera clara, respetuosa y coherente con los valores de ambas organizaciones.Algunas formas de hacerlo son:

2. Involucra a tu equipo

Una alianza puede convertirse en una experiencia de participación, sensibilización y compromiso para tus colaboradores.
Pueden sumarse mediante:

Las actividades de voluntariado en hospitales están sujetas a disponibilidad, capacitación previa y lineamientos de cada institución.

3. Donativos en especie

Los materiales que recibimos nos ayudan a mantener equipadas nuestras ludotecas y a desarrollar actividades de juego, arte, aprendizaje y convivencia.
Las necesidades pueden cambiar de acuerdo con las actividades programadas y los lineamientos de cada hospital. Antes de realizar una compra o comenzar una colecta, contáctanos para confirmar los artículos, cantidades y condiciones de entrega.

  • Juguetes nuevos para niñas, niños y adolescentes de 0 a 18 años.
  • Juegos de mesa nuevos para diferentes edades.
  • Videojuegos para Nintendo Switch.
  • Hojas blancas y de colores.
  • Foamy de diferentes colores, tamaño carta.
  • Acuarelas y pintura acrílica.
  • Pinceles.
  • Tijeras.
  • Papel de china, papel lustre y cartulinas de colores.
  • Colores y crayolas.
  • Plumones y marcadores.
  • Pegamento blanco, líquido y en barra.
  • Silicón caliente y frío.
  • Cuadernos para colorear.
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  • Gel desinfectante para manos.
  • Toallas húmedas desinfectantes Clorox o Lysol.
  • Limpiador líquido multiusos Lysol.
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4. Talento y difusión

Lo que tu organización sabe hacer también puede convertirse en apoyo.
Puedes ayudarnos mediante:

Cuéntanos qué puede aportar tu organización y juntos evaluaremos cómo convertirlo en una solución para una necesidad concreta de Fundación Mark.

Construyamos una alianza

Queremos conocer a tu organización, entender cómo le gustaría participar y diseñar una colaboración con propósito, claridad y un impacto positivo.
Cada alianza es diferente, pero todas pueden comenzar con una conversación.

Quiero ser Aliado Mark

Gracias a quienes caminan con nosotros

Reconocemos a las empresas, instituciones y organizaciones que confían en nuestra labor y hacen posible que más niñas, niños y adolescentes encuentren espacios de bienestar emocional durante su tratamiento.

Su compromiso se transforma en actividades, aprendizajes, vínculos y momentos que dejan huella.

Puedes ayudarnos mediante:

Conoce a nuestros Aliados Mark

La historia completa de Mark

Relato de Sonia Zuani, fundadora y presidenta de Fundación Mark I.A.P.

Mark, el segundo de mis tres hijos, fue diagnosticado con leucemia en 2004, cuando tenía seis años. Durante los dos años que estuvo en tratamiento tuvo que dejar de asistir a la escuela por temporadas prolongadas y acudir frecuentemente al hospital, ya fuera para recibir tratamiento o por alguna de sus secuelas. Estar lejos de su casa y de sus hermanos era una de las cosas que más le dolían.

Mark era un niño muy inteligente, alegre y activo. Como cualquier niño, encontraba cualquier oportunidad para jugar. Sin embargo, el primer hospital donde fue atendido no contaba con espacios en los que las niñas y los niños pudieran jugar o convivir. Su entorno se limitaba a las camas y los pasillos, sin televisión ni juguetes que hicieran más llevadera su estancia.

Después de un año, tras una recaída, tuvimos la oportunidad de atenderlo en otro hospital, donde Mark podía llevar su maleta llena de rompecabezas, pinturas, juegos de mesa, películas y videojuegos. Él hacía partícipes del juego a enfermeras y doctoras, contaba chistes y adivinanzas y, con su alegría, se ganó el cariño de quienes lo rodeaban.

Más adelante viajamos a Estados Unidos en busca de un medicamento experimental que pudiera llevarlo a remisión. Ahí descubrimos un modelo de atención distinto: hospitales en los que la salud emocional, el juego y la recreación recibían tanta importancia como la atención médica. Durante los meses que estuvimos ahí, Mark convivió con el arte, los espacios de juego y el acompañamiento de voluntarios, algo que hasta entonces no habíamos visto en México.

Un día, mientras regresábamos del hospital, Mark me dijo:

  • ¿Sabes qué, mamá? Cuando sea grande voy a tener una fundación y voy a ayudar a niños como yo.
  • ¡Wow, Mark! Yo te voy a ayudar. ¿Y cómo quieres que se llame tu fundación?
  • Mark, como yo.

Días después, Mark compartió ese mismo sueño con una persona que nos estaba ayudando a conseguir apoyos para su trasplante de médula en Estados Unidos. Le dijo que, cuando fuera grande, quería tener una fundación para ayudar a niños como él.

Un día antes de que Mark partiera, esta persona fue a visitarlo al hospital y le prometió que lo ayudaría a hacer realidad su fundación. Entonces le hizo tres preguntas:

  • ¿Cómo quieres que se llame?
  • Mark, como yo.
  • ¿A quién quieres ayudar?
  • A niños como yo.
  • ¿Y cómo los quieres ayudar?
  • Con diversión.

Con apenas ocho años, Mark nos dio el nombre, la causa y la esencia de esta Fundación.
El 22 de febrero de 2006, el mismo día en que Mark partió, quedó constituida Fundación Mark I.A.P. Desde entonces, cada aniversario de la Fundación también honra su vida, su alegría y el sueño que nos confió.

Hoy, su promesa continúa viva en cada ludoteca, en cada juego, en cada obra de arte y en cada niña, niño y adolescente que encuentra un espacio para sonreír, expresarse y sentirse acompañado durante su tratamiento.