Fundación Mark
Nuestra historia
La historia de Mark: una promesa que sigue viva
Fundación Mark nació del sueño de un niño de ocho años que, mientras atravesaba su propio tratamiento, pensó en cómo ayudar a otras niñas y niños como él: con diversión.
Relato de Sonia Zuani, fundadora y presidenta de Fundación Mark I.A.P.
Mark, el segundo de mis tres hijos, fue diagnosticado con leucemia en 2004, cuando tenía seis años. Durante dos años tuvo que alejarse por largas temporadas de su escuela, su casa y sus hermanos para recibir tratamiento.
Era un niño inteligente, alegre y activo que encontraba cualquier oportunidad para jugar. Sin embargo, el primer hospital donde fue atendido no contaba con espacios de juego o convivencia. Después de una recaída, llegó a otro hospital donde podía llevar rompecabezas, pinturas, juegos, películas y videojuegos. Mark invitaba a jugar a enfermeras y doctoras, contaba chistes y adivinanzas y se ganó el cariño de todos.
Más adelante viajamos a Estados Unidos, donde descubrimos hospitales en los que el juego, el arte y la recreación eran considerados parte importante de la atención, junto con la medicina.
Un día, al regresar del hospital, Mark me dijo:
- Cuando sea grande voy a tener una fundación y voy a ayudar a niños como yo.
- ¿Cómo quieres que se llame? —le pregunté.
- Mark, como yo.
- Un día antes de partir, Mark también respondió las preguntas que definirían nuestra misión:
- ¿A quién quieres ayudar?
- A niños como yo.
- ¿Y cómo los quieres ayudar?
- Con diversión.
Con apenas ocho años, Mark nos dio el nombre, la causa y la esencia de esta Fundación.
El 22 de febrero de 2006, el mismo día en que Mark partió, quedó constituida Fundación Mark I.A.P. Desde entonces, su sueño continúa vivo en cada ludoteca y en cada niña, niño y adolescente que encuentra un espacio para jugar, expresarse y sentirse acompañado durante su tratamiento.
