Arleth Villegas Ramos
7 años
Leucemia
Historia
Me llamo Arleth y nunca olvidaré el día de mi pintura. Todo comenzó cuando mamá me dijo que Fundación Mark nos llevaría a Cancún. Al principio no entendía muy bien por qué, pero luego me explicó que era un regalo.
Verás, tengo leucemia, he pasado muchas tardes en hospitales, con agujas, medicamentos, doctores y días en los que no puedo ni salir a jugar. A veces me sentía cansada y triste... pero cuando supe del viaje, algo en mí se iluminó. Era como si me regalaran una nube llena de colores, justo cuando más la necesitaba.
Cuando llegamos a Cancún, todo era brillante, el cielo parecía pintado, y el mar era tan azul que pensé que alguien lo había coloreado a mano. Mamá no dejaba de sonreír, y yo tampoco, era como estar dentro de un sueño del que no quería despertar.
Gracias a la Fundación Mark por regalarme este recuerdo, no fue solo un viaje, fue una luz en medio de la tormenta. Y aunque sé que mi camino aún no ha terminado, llevo dentro de mí la fuerza de ese sol, y tantos recuerdos de ese maravilloso viaje a Cancún.








